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Debido a los crecientes desastres naturales a los que se enfrenta nuestro país en la actualidad, en Green Factory queremos promover el programa de ciudades resilientes impulsado por ONU Hábitat; tomaremos como ejemplo el caso de la ciudad de Bogotá.

Para empezar, precisamos el concepto de resiliencia urbana según el programa de 100 ciudades resilientes, siendo esta “la capacidad de individuos, comunidades, instituciones, negocios y sistemas que dentro de una ciudad sobreviven, se adaptan y crecen sin importar que clase de estrés crónico (violencia, desempleo, escasez de agua – energía) o choque agudo (terremotos, inundaciones entre otros) experimente”.

Trayendo a colación una de las mayores tragedias Nacionales, Mocoa, en donde el exceso de lluvias y la falta de prevención generó que los ríos Sangoyaco y Mulato provocaran una avalancha afectando a cientos de habitantes quienes pagaron con sus vidas. En luto queda por completo el País y con un sin sabor en otras regiones que pueden estar expuestas a condiciones similares. ¿Cómo evitar este tipo de tragedias? ¿Cómo adaptarnos al cambio climático? y ¿como mejorar la planeación del desarrollo urbano?. Son preguntas que debemos solucionar después de esta alerta.

Para llevar el concepto a la práctica presentamos los 10 factores principales que la Fundación Rockefeller promueve en materia de sostenibilidad. Estos se recomiendan aplicar durante el desarrollo de proyectos en cualquier escala.

Agricultura Urbana

Debido a que más del 70% de la población  vive en ciudades, la demanda de alimentación para centros urbanos implica cada vez más distribución de tierras para producción, sin embargo esto genera un incremento de la barrera agrícola que puede soportar el territorio, cada vez más los monocultivos y agro-químicos son ampliamente utilizados para soportar los requerimientos poblacionales.

Bogotá, como se evidencia en la imagen, ha incrementado su extensión urbana de 32,123 hectáreas en el 2001 a 39,723 hectáreas para 2010, es decir una tasa anual de crecimiento de 1,2%. Disminuyendo la posibilidad ubicar tierras con fines agrícolas versus mas población que necesita ser alimentada.  

El desarrollo de Huertas Urbanas promueve el aumento de zonas verdes que fomentan mejor calidad de vida para los habitantes, autonomía alimenticia y  mercados locales que generan comercio a pequeña escala y de forma orgánica, maximizando el consumo de productos saludables.


Ciudades Peatonales

Desarrollar áreas urbanas peatonales que incentiven a los ciudadanos a caminar, disminuyendo las emisiones de gases efecto invernadero por el uso de vehículos automotores propiciando mejoras en la calidad del aire.

Promoviendo la seguridad al generar mayor movimiento en la calles y buscando conectividad entre locales comerciales, transporte y barrios.

Redes de Comunicación

Se requieren sistemas conectados que permiten conocer en tiempo real el estado de las ciudades, es necesario implementar soluciones confiables para que los ciudadanos estén informados sobre cualquier riesgo, de esta forma puedan tomar las medidas preventivas necesarias dentro del tiempo de reacción oportuno.

Biomimesis

Implementar herramientas de diseño que permitan plantear soluciones innovadoras inspiradas en la naturaleza, buscando adaptabilidad a las condiciones ambientales del lugar donde se desarrolle el proyecto.

Como ejemplo en el Proyecto Elemento, Bogotá Colombia, desarrollamos en conjunto con el equipo de diseño (MAPP + BERNAL ARQUITECTOS) sistemas urbanos de drenaje sostenible basados en el funcionamiento natural del suelo para evacuar el agua y se restituyó el ecosistema de humedal que años atrás se ubicaba en el lugar donde fue desarrollado el proyecto. Para la reutilización de aguas, se implementó un sistema de humedales artificiales tipo subsuperficial que tratan el agua gris generada en los baños lo cual promueve zonas verdes con valor agregado.

Impacto en Inversiones

Las diferentes inversiones que realizan empresas y organizaciones generan impactos ambientales y sociales en el entorno, aumentando el valor agregado para los habitantes medido en el retorno económico.

Este beneficio se puede ver en la conservación ambiental que se realiza sobre una zona pública en los cerros de Bogotá. La quebrada la vieja, ha generado mayor valor a las urbanizaciones cercanas y gran impacto en la población al  brindar un espacio de aire puro y esparcimiento para los ciudadanos.

No solo las empresas deben invertir en el mejoramiento de hábitat, la población también debe tomar partido y apoyar con acciones de mitigación sobre los diferentes impactos que genera el hecho de habitar un territorio, por ejemplo, controlar la generación de residuos y reincorporar materiales a la cadena de producción.

Energías Alternativas

Buscando minimizar la dependencia del carbono, nuevas tecnologías como sistemas foto-voltaicos son utilizados cada vez más por países latinoamericanos. Las tecnologías son asequibles para el mercado brindando la posibilidad de promover la auto-generación.

El proyecto Elemento, logro implementar 600 m2 de paneles solares que generan la energía para proveer la iluminación de zonas comunes.

 

Presupuestos Participativos

Una buena forma de lograr que la gente se involucre con sus vecinos y desarrolle un sentido de pertenencia es a través de su participación en la discusión de los presupuestos públicos. Por esto, las ciudades resilientes incentivan a que la ciudadanía de su opinión y vote acerca de las propuestas de gastos, y asimismo, supervise el destino de los recursos.

En ciudad de México, a través de las redes sociales buscan incentivar la participación de la población en la decisión del desarrollo urbano.

Movilidad Alternativa

Sistemas de transporte alternativo al uso de vehículos privados y motorizados, como por ejemplo, el uso de bicicletas mejora la calidad de vida de los ciudadanos, permitiendo facilitar el desplazamiento sin generar contaminación ni congestionar la calles.

Bogotá cuenta actualmente con 370 km de ciclorutas, cada vez más se están implementando en centros públicos y nuevos proyectos parqueaderos seguros para bicicletas y cuartos de cambio  brindando la infraestructura necesaria para promover el uso de este medio de transporte.

Resiliencia Social

La resiliencia social es la capacidad de las comunidades de prepararse, adaptarse y recuperarse de una crisis. Para que esto se cumpla, es necesario que los vecinos de un barrio no solo piensen que las juntas de vecinos sirven para conocer nueva gente, sino que para desarrollar esta capacidad y así sepan cuáles son los usos de los recursos disponibles y su distribución.

Modelos Bajos en Carbono

Desarrollo e implementación de proyectos bajos en carbono como mitigación al calentamiento global, que incentiven modelos económicos basados en tecnologías limpias y renovables, esto genera nuevas formas económicas de crecimiento industrial, como es el caso de la economía circular.

Los primeros pasos para que Bogotá desarrolle un modelo bajo en carbono, consisten en aprovechar el hecho de ser escogida como una de la ciudades para desarrollar el programa Building Efficiency Acelerator (BEA Cities), propiciando establecer legislación y políticas adecuadas para regular el desarrollo de futuros proyectos con miras a tecnologías limpias de alta eficiencia. Este programa está liderado por el Consejo Colombia de Construcción Sostenible.

Colombia enfrenta el reto de diseñar ciudades que a futuro puedan ser adaptables al cambio climático. Debemos participar en la creación de políticas, planes y diseños compactos, socialmente inclusivos, mejor conectados e integrados para incentivar el desarrollo urbano sostenible y resiliente al cambio climático.

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